Metallica, 14 de julio de 2009
16.07.09 – 20:01 | por imobilisSon las dos de la tarde. Salimos del metro, y echamos a andar hacia el Palacio de Deportes. Sin prisa, estamos pasando para ver como está el ambiente: gente en el suelo y de pie, los que más, haciendo cola bajo el sol, los que menos, buscando refugio en la sombra de los soportales. Aun quedan unas cuantas horas para la apertura, pero ya se respira nerviosismo en el ambiente.
Optamos por rodear el Palacio de Deportes, y descubrimos que hay otro acceso por el lateral, en la calle Goya, a la sombra, que parece que no ha sido descubierto aun por mucha gente. Nos quedamos alli, este va a ser nuestro lugar de espera hasta que abran las puertas.
Pasan las horas, conversación, risas, especulaciones acerca del setlist… y llega el momento. Entramos, pasamos el control de acceso, y a la carrera, como si no hubieramos ido juntos ninguno, salimos a la busqueda del mejor lugar posible para disfrutar. Lo logramos: delante de un microfono, y justo al lado del set de Robert Trujillo.
Mientras la gente sigue entrando, entran en escena Mastodon, y comienzan a dar tralla sin previo aviso, provocando el alboroto de una parte del público, ya que por desgracia solo tocaban hacia uno de los lados del rectángulo formado por el escenario, situado en el centro del pabellon. Tras ellos llegan Lamb Of God, que continuan dando tralla sin piedad, haciendo que el respetable grite y salte como loco. Terminan, agradecen una y otra vez al publico, y se marchan, dando paso a la voragine de tecnicos preparando el escenario para el plato fuerte.
A todo esto, estabamos todos ya sudando sin control, y tomando sin parar el agua que, generosamente, nos proporcionaban los del cordón de seguridad. Y aún quedaba lo más bestia de la noche.
Se apagan las luces, comienza The Ecstasy of Gold, y todo el mundo en pie (grada incluida) gritando a coro, empujando, tratando de llegar al mismisimo escenario. La euforía se desata cuando, en los primeros compases de That Was Just Your Life, aparecen James, Kirk, Robert y Lars, y comienzan a ofrecer el espectaculo. Las dos primeras, del nuevo disco, para luego comenzar a ganarse al público con The Four Horsemen, y The Memory Remains, que a pesar de ser de uno de los discos menos queridos por la afición, logro que la euforia subiera enteros y la gente se volcara con ellos.
Tras ellos, llamaradas y efectos de luces, para introducir Fade To Black, que fue bien recibida a pesar de sustituir a la deseada por todos One. A estas alturas del concierto, por desgracia, varias personas habían sido sacadas de la pista por desvanecimiento. El calor, y el alcohol (algunos se pasaron un poco) no perdonaba, y el personal de seguridad daba agua y duchaba, literalmente, a toda la concurrencia de la primera fila y las inmediatamente detrás.
Pasamos por Broken, Beat And Scarred, My Apocalipse y Sad But True rapidamente, para llegar a la que para mi fue una de las sorpresas agradables del concierto: No Leaf Clover. Una canción que, desde que la escuché por primera vez en el S&M, no me canso de disfrutarla. Y alli estaban, tocandola en directo, sin la Orquesta Simfónica de San Francisco, pero haciendo una muy buena versión.
Tras ello, otra ración del nuevo disco, con The Judas Kiss y The Day That Never Comes, para golpear de improviso con Master Of Puppets y Damage Inc, y elevar la ya de por si enorme euforia del público a cotas superiores. Esta escala ascendente se vio interrumpida, pero no disminuida, con la clásica Nothing Else Matters.
Como cierre, no podia faltar Enter Sandman, en la ya nos movíamos por inercia, porque era imposible resistirse a estar quietos, a gritar, a elevar los brazos al cielo. Y aun asi, nos dieron más, con Too Late, Too Late, homenaje a los Motorhead, Hit the Lights, y con un James eufórico pidiendo a todo el mundo, a su familia de Metallica, que se deje la piel para una ultima canción, Seek And Destroy, en la que todo el mundo gritó y saltó como nunca antes habian gritado o saltado.
Fue un concierto que me sorprendio. No sabia que esperar de ellos, si iba a encontrar a la banda que habia decaido hasta llegar a los extremos del St.Anger, o a esos genios que parieron canciones como One o Battery. Encontré a un grupo que quería hacer disfrutar a su público, y que si no lo dio todo, al menos dio un 95% para lograrlo.
Y asi acabo todo. Poco a poco, fuimos saliendo, muchos con sus trofeos de guerra: puas, baquetas, pelotas hinchables, y cada uno con su recuerdo, y con ganas de más la mayoría, pese al cansancio. Una vez en la calle, la marea se diluye por Madrid. Algunos van a cenar, otros se encaminan al metro. Nosotros nos adormilamos en la línea 4, para irnos separando poco a poco a medida que llegamos a destino. Ya ha pasado el concierto, apenas 2 horas largas, que habiamos estado esperando desde que compraramos las entradas alla por noviembre pasado.
Valio la pena.

2 respuestas a “Metallica, 14 de julio de 2009”
Por Mei en Jul 20, 2009 | Responder
No tocaron One? o_O’ que me dices?!
Uoh, Fade to black, No leaf clover y tantas otras…que grandes son estos tipos…
Pero mal tio!!!! no me llamaste en Nothing Else Matters …sniff…sniff (aunque me acordé del concierto al día siguiente, cuando salió en las noticias y fue entonces cuando te odié hasta el infinito XD)
Por imobilis en Oct 18, 2009 | Responder
Teniendo en cuenta que no me diste tu movil, dificil es que te llamara